Según el Departamento de Educación, el 43 por ciento de los estudiantes de la Gran Manzana hablaban un idioma distinto al inglés durante el año escolar actual. El programa de Comunicación con las Familias Inmigrantes (Immigrant Family Engagement), que había sido presupuestado para un solo año fue renovado en el presupuesto de 2023, pero no se amplió a los $6 millones de dólares solicitados por los defensores.

Michael Appleton/Mayoral Photography Office

Escena del primer día de clases en Queens durante el año escolar de 2018 a 2019.

Este artículo apareció originalmente en inglés. Translated by Daniel Parra. Read the English version here.

Las escuelas de la ciudad se preparan para los recortes del presupuesto de educación en el próximo año fiscal, aunque el alcalde Eric Adams no los llama así, diciendo que los cambios son simplemente una reasignación de fondos basada en la disminución de la cantidad de estudiantes.

Sin embargo, entre los programas que sobrevivieron el recorte presupuestario se encuentra la iniciativa llamada Immigrant Family Engagement (Participación de las Familias Inmigrantes), creada para llenar los vacíos de comunicación entre las escuelas y los padres que no hablan inglés con fluidez, o que se comunican en un idioma distinto a (árabe, bengalí, chino, francés, criollo haitiano, coreano, ruso, español y urdu) los nueve en los que se traducen habitualmente los documentos del Departamento de Educación (DOE por sus siglas en inglés).

La madre Florentina, quien prefirió que no se utilizara su apellido, habla mixteco y el español es su segundo idioma. “Sí, el inglés sería mi tercera lengua”, dijo Florentina a City Limits en español por teléfono, afirmando que tiene dificultades para leer en inglés.


“Yo sufro cuando me mandan cosas de la escuela. No entiendo muy bien en español, y mucho menos el inglés. No es fácil entenderlo”, dice ella. Lleva 23 años viviendo en la ciudad y no le gusta ir al colegio de sus hijos porque no pregunta lo que quiere y le cuesta entender lo que sus hijos le traducen.

Fue durante el año fiscal 2022 que la ciudad incluyó $4 millones de dólares para el programa de un año de duración destinado a mejorar la forma en que el DOE se comunica con las familias inmigrantes. Este nuevo proyecto se creó, a petición de los defensores de inmigrantes, para ayudar a las familias que tenían más dificultades para recibir, entender la información y comprometerse con las escuelas de sus hijos durante los paros por la pandemia.

“Se trataba de un programa multifacético”, explicó Rita Rodríguez-Engberg, directora del proyecto de derechos de los estudiantes inmigrantes de Advocates for Children of New York (AFC por sus siglas en inglés), “en el que el DOE creó un grupo de trabajo, del que formamos parte.”

Este grupo trabajó en la búsqueda de formas más efectivas de comunicarse con los padres inmigrantes, lo que incluyó cosas como el envío de avisos por tarjeta postal a los hogares de las familias; llegar a las familias por teléfono, mensajes de texto o robocalls; utilizar los medios de comunicación étnicos locales; lanzar la primera campaña de toda la ciudad para traducir los documentos de educación especial; y asociarse con organizaciones comunitarias orientadas a los inmigrantes para compartir una variedad de actualizaciones del DOE.

En el año escolar 2021-2022, por ejemplo, el 43 por ciento de los estudiantes hablaban un idioma distinto al inglés en casa, según los datos del DOE. Sin embargo, se sabe poco sobre los padres de estos estudiantes ya que el DOE no tiene datos sobre el dominio del inglés de los padres.

Según un análisis de datos publicado recientemente por AFC, se calcula que 329.000 estudiantes de la ciudad no tienen un padre que hable inglés con fluidez y unos de 29.608 padres tienen un dominio limitado del inglés y hablan un idioma distinto a los que tradicionalmente el DOE cubre.

Más aún, 55.585 de estos padres tienen una educación menor o hasta octavo grado. Florentina, solo terminó la primaria. El análisis de AFC también destaca que 61.657 familias inmigrantes no tienen acceso a internet de banda ancha, lo que dificulta aún más la comunicación con los profesores.

Este año los defensores de inmigrantes habían pedido no solo renovar la financiación del programa de comunicaciones, si no que también solicitaron $2 millones de dólares adicionales, para un total de $6 millones de dólares en el próximo presupuesto del año fiscal 2023, “para establecer un sistema permanente y central para las comunicaciones de las familias de los inmigrantes”, dice su carta.

El acuerdo presupuestario aprobado por los legisladores el lunes por la noche no incluyó esos $2 millones de dólares adicionales, pero mantuvo la financiación base de $4 millones para que el proyecto pueda continuar el próximo año.

“Como antigua profesora de inglés, la lucha por los estudiantes y las familias inmigrantes es un tema que me interesa mucho”, dijo la presidenta del comité de educación, la concejal Rita Joseph. “Estoy encantada de que mis colegas y yo hayamos podido conseguir $4 millones de dólares para la comunicación con las familias inmigrantes. Ahora, debemos asegurarnos de que el dinero asignado se utilice de manera que ayude directamente a nuestras familias inmigrantes de la escuela pública”.

Otro programa incluido en el presupuesto fue el de los coordinadores comunitarios del DOE para apoyar a los estudiantes sin hogar e inmigrantes, quienes han sido los que más veces han faltado a clase durante la pandemia.

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