A nivel nacional los latinos representan el 18 por ciento de la fuerza laboral de todo el país, pero fueron sobrerrepresentados en varias industrias que perdieron miles de empleos a raíz de la crisis económica que ha ocasionado la pandemia.

Adi Talwar

Natalia Méndez copropietaria de La Morada, un restaurante en el sur del Bronx. A pesar de pasar por problemas financieros debido a la pandemia COVID-19, el equipo de La Morada organiza comidas gratuitas para las personas necesitadas.

Antes de la pandemia la vida para muchos latinos en Nueva York no era fácil. “Nunca ha sido nada fácil para nosotros. Y no es que no sintamos el impacto ahora, sino que resistimos más”, dice Natalia Méndez, chef y copropietaria del restaurante La Morada en sur del Bronx. 

La Morada fue uno de los miles de restaurantes que se vio obligado a cerrar a mediados de marzo cuando la pandemia llegó a la ciudad de Nueva York. De acuerdo con Méndez, la última semana que La Morada operó en marzo vendió cerca de $80 dólares. La pérdida de empleo durante la pandemia ha sido más pronunciada para los latinos a nivel nacional, y a nivel local, tanto en el estado de Nueva York como en la ciudad, el desempleo sigue siendo alto.

A nivel nacional los latinos representan el 18 por ciento de la fuerza laboral de todo el país, pero fueron sobrerrepresentados en varias industrias que perdieron miles de empleos a raíz de la crisis económica que ha ocasionado la pandemia. En los Estados Unidos, las seis industrias que emplean el mayor número de latinos son: servicios de jardinería con 43 por ciento de fuerza laboral latina, seguido de la fabricación de alimentos (30 por ciento), la construcción (30 por ciento), los servicios de alojamiento y comida (27 por ciento), servicio de taxi y limusina (24 por ciento) y tiendas de ropa (24 por ciento).

Al igual que millones de indocumentados en el país, Méndez no recibió los cheques que venían del gobierno federal, ni el subsidio de desempleo y su restaurante tampoco clasificó para el programa de protección de pago, (PPP por sus siglas en inglés).

“Ojalá me hubieran dado algo para poder haber ayudado más”, dice Méndez, quien reconoce que la mayor ayuda ha venido de la misma comunidad, de cientos de voluntarios, de donaciones, de otros restaurantes y de organizaciones comunitarias.

“La iniciativa fue de cinco personas, mi familia, pero el esfuerzo ha sido de la comunidad”, reconoce Méndez. La idea de volver a reabrir el restaurante en abril y convertirlo en un comedor comunitario vino de una de sus hijas,  quien le dijo que estar quietos y no hacer nada en tiempos difíciles no era la característica de su familia. La Morada abrió sus puertas durante la recesión inmobiliaria en 2009 y desde allí se han impulsado actos de desobediencia civil, ha sido un lugar de activismo comunitario y de activismo por los derechos de los inmigrantes.

“Pensábamos que iba a ser solo una semana o un par de semanas, pero mire dónde vamos”, dice Méndez. Empezaron dando sopas calientes porque era primavera y la comida se acababa en una hora. Luego hicieron comida para servir a 100, 200, 400, 600 personas y llegaron a servir casi mil comidas por día, cerca de 5.000 comidas por semana gracias a toda la ayuda recibida de vecinos, voluntarios y otras organizaciones comunitarias que traen alimentos.

Desempleo en el estado

De acuerdo con la oficina de estadísticas laborales de los Estados Unidos, en el estado de Nueva York las cinco industrias que emplean más latinos también sufrieron grandes pérdidas de trabajos. El mayor porcentaje de latinos en el estado trabaja en el sector de servicios de educación y salud: 23.3 por ciento.

La siguiente industria con mayor proporción de trabajadores latinos se encuentra en el sector de recreación (que incluye además el sector de entretenimiento y artes) y alojamiento —que incluye además el sector de servicios de comida, hoteles y restaurantes—, con 13 por ciento, seguido de los servicios profesionales y empresariales, con 12.4 por ciento, el comercio al por mayor y minorista, con 10.9 por ciento, seguido por el sector de construcción, 10.2 por ciento. 

Contrario a lo que muestra esta tendencia, el restaurante La Morada no despidió a nadie porque todos los que trabajan allí son familia. Nadie podía ser despedido. Padres, hijos, sobrinos y tías trabajan allí. Eran 10 antes de la pandemia y siguen siendo 10 ahora.

Según Bruce Bergman, economista regional de la oficina de estadísticas laborales de los Estados Unidos, “la disminución del empleo fue particularmente pronunciada en el sector de recreación y alojamiento, y ese sector fue el que más empleos perdió a nivel local y nacional. Las últimas estimaciones de nuestro programa de Estadísticas de Empleo Actual [Current Employment Statistics] muestran una pérdida de empleo en el área metropolitana de Nueva York en este sector de más de 400.000 puestos de trabajo para el año que termina en julio, con la ciudad de Nueva York representando una pérdida de 250.000 trabajadores”.

Según el más reciente reporte de la oficina de estadísticas laborales de los Estados Unidos publicado el 2 de septiembre, las industrias de recreación y alojamiento perdieron el mayor número de empleos entre julio de 2019 y julio de 2020 en el área metropolitana de Nueva York con una reducción de 439.800 empleos, es decir, una disminución del 43.9 por ciento. A nivel nacional estas industrias se redujeron 24.2 por ciento.

La segunda mayor contracción, 16.5 por ciento, se presenta en el sector conocido como “otros servicios” compuesto por las industrias de reparación y mantenimiento, servicios personales y de lavandería, organizaciones religiosas, concesión de subvenciones, cívicas, profesionales y hogares privados. 

Los sectores de educación y salud, donde hay una importante concentración de fuerza laboral latina, perdieron cada uno más de 150.000 empleos desde julio de 2019 en Nueva York y New Jersey. Y la tercera franja donde se emplean más latinos, los servicios profesionales y empresariales, vio una caída más marcada: se perdieron 185.000 empleos.

Otro de los sectores que vio grandes pérdidas de empleo fue el comercio, el transporte y los servicios públicos se redujo en 200.000 trabajadores, lo que representa una disminución del 11.6 por ciento. 

Uno de los factores que profundizaron la caída de trabajos en estas industrias es que muchas de sus operaciones no pueden hacerse por teletrabajo. En un informe de la oficina de estadísticas laborales de los Estados Unidos estas industrias obtuvieron tasas bajas en su capacidad de teletrabajo. Otras industrias con bajos índices de teletrabajo fueron el comercio minorista y la construcción.

En el mes de julio, por ejemplo, el 19 por ciento de los hispanos teletrabajaron debido a la pandemia a nivel nacional, comparado con el 44 por ciento de los asiáticos, el 26 por ciento de los blancos y el 23 por ciento de los afroamericanos. Cabe aclarar que “aunque no tenemos estimaciones de teletrabajo para el área de Nueva York, estas conclusiones pueden ser un factor para entender algunas de las diferencias entre sectores en relación al desempleo”, dice Bergman por correo electrónico.

De acuerdo con la encuesta de la oficina del Censo de los Estados que mide el pulso de los hogares (Household Pulse Survey), los hogares latinos en el estado de Nueva York reportaron el mayor porcentaje de personas que no trabajaron durante 12 semanas (23 de abril al 21 de julio). Esta medición semanal reportó que los latinos fluctuaron entre el 51.2 por ciento y el 70.9 por ciento.

Durante este mismo período, los hogares latinos no solo reportaron altos índices en la falta de empleo sino que también reportaron la mayor proporción de hogares con pérdida de ingresos en el estado de Nueva York. Es decir, los latinos reportaron que se vieron afectados financieramente con tasas que variaron entre el 64.7 por ciento y 75.4 por ciento.

Como lo señala Jaclyn Kelly, directora del servicio de información del mercado laboral, LMIS por sus siglas en inglés, en el Centro de Investigación Urbana en el Graduate Center, CUNY, estas cifras presentadas de esta manera no dejan ver las tendencias y la evolución de la afectación desproporcionada de la crisis sobre la comunidad latina. “Los impactos descritos anteriormente parecían comenzar a disminuir a mediados de mayo”, escribió Kelly por correo electrónico, “pero comenzaron a subir de nuevo a mediados de junio”.

Desempleo en la Gran Manzana

Los mismos cuatro sectores con grandes pérdidas de trabajos para los latinos en el estado de Nueva York también son los  cuatro sectores con mayores niveles de desempleo en la ciudad: alojamiento y alimentación, los servicios profesionales y empresariales, específicamente en el subsector de servicios administrativos y de apoyo y de gestión de desechos, el comercio minorista y la atención de salud —industria que por cierto, emplea el mayor número de latinos en la ciudad—.

De acuerdo con información recolectada por el servicio de información del mercado laboral, desde el inicio de la pandemia en marzo hasta julio de 2020, la industria de alojamiento y alimentación ha registrado la mayor caída en el número de empleos, al igual que ocurrió a nivel estatal, con 147.700 empleos menos. Si se compara la variación de empleos en un año, de julio de 2019 a julio 2020, en este sector se perdieron 184.500 empleos.

Según Méndez, un restaurante como La Morada necesita $10.000 dólares semanales para sostenerse y ahora está recogiendo poco menos de $2.500 dólares por semana. Es decir, están haciendo solo el 25 por ciento de lo que hacían antes de la pandemia y han llegado hasta aquí muy lentamente.

“Nos hemos recuperado un 25 por ciento, pero eso no son ganancias. Estamos estirando el presupuesto. Por ejemplo, no hemos podido comprar zapatos”, dice Méndez.

Para sostener el restaurante, Méndez está pagando lo más básico y lo más necesario: agua, electricidad, gas y los insumos que se acaban como aceite, sal. Desde marzo no pagan renta. Desde marzo ninguno de ellos recibe un salario, “pero estamos acostumbrados a esto. Por los primeros cinco años no tuvimos salario”, dice Méndez.

El segundo sector con mayores pérdidas de empleo entre julio de 2019 y julio de 2020 fue el de servicios administrativos, de apoyo y de gestión de desechos que perdió 72.000 empleos. En este mismo período, el comercio minorista perdió 45.300 empleos, poco más que el sector de la atención de salud. 

Por otro lado, las industrias de transporte y almacenamiento, donde los latinos representan el 24 por ciento de la fuerza laboral, vieron una reducción de 35.700 empleos que se esfumaron entre marzo y julio 2020 en medio de la pandemia.

En la Gran Manzana el sector que tiene la mayor representación de latinos en su fuerza de trabajo es la industria de alojamiento y alimentación, donde el 28 por ciento de los trabajadores son latinos, seguido del comercio minorista, con 27 por ciento, la atención de salud con 25 por ciento, los servicios profesionales y empresariales, específicamente en el subsector de servicios administrativo, de apoyo y de gestión de desechos, donde los latinos representan el 24 por ciento.

Estas tendencias no solo indican que la crisis económica golpeó a la industria de la ciudad que empleaban más latinos (servicios de salud), sino que también afectó a las industrias donde los latinos representan casi el 30 por ciento de la fuerza laboral, como por ejemplo, en el sector de alojamiento y alimentación.

Como lo confirmó Bergman, la oficina de estadísticas laborales de los Estados Unidos no tiene por el momento información detallada que diga específicamente cuántos latinos perdieron sus empleos en las industrias más golpeadas a nivel local o estatal. “Los detalles geográficos que tenemos para los trabajadores hispanos o latinos empleados por estado e industria, están disponibles solo en una base anual”. 

El Bronx

El desempleo ha golpeado no solo a las industrias de la ciudad donde había mayor número de trabajadores latinos sino que también ha golpeado fuertemente al Bronx, el condado de la ciudad con la más alta concentración de latinos. De acuerdo con el más reciente reporte del departamento de trabajo del estado de Nueva York, en el Bronx casi que una de cada cuatro personas está desempleada.

Además, el Bronx tuvo la mayor tasa de desempleo de todo el estado en julio: 24.9 por ciento, casi cinco puntos por encima de la tasa de desempleo de la ciudad que se ubicó en el 20 por ciento, y casi nueve puntos por encima de la tasa del estado, 16 por ciento. 

“No me sorprende este informe de desempleo, es un secreto bien conocido”, Lisa Sorin, presidente de la Cámara de Comercio del Bronx. “Calculamos que el 45 por ciento de los negocios se van a perder”, agrega. En el condado del Bronx viven unos 609.876 latinos que representan el 61.3 por ciento de la fuerza laboral del condado.

“El Bronx siempre ha estado atrás y lo están dejando atrás otra vez. Menos del 1 por ciento de los préstamos para pequeñas empresas de la ciudad de Nueva York para COVID-19 se destinaron al Bronx”, dice Sorin.

De los cerca de 24.000 negocios que hay en el condado, “en el último recuento de PPP [programa de protección de pago, por sus siglas en inglés] solo 9 mil préstamos llegaron al Bronx”, dice Sorin. Es decir, el 37.5 por ciento de los negocios recibieron estos fondos.

“Nosotros ayudamos directamente a cerca de 120 negocios de latinos a aplicar por el programa de protección de pago”, agrega Sorin.

“Los restaurantes de los latinos están sobreviviendo porque buscan otros trabajos que pagan en efectivo, o los apoyan la comunidad o los vecinos, o a través de campañas de GoFundMe”, dice Michael Brady, director ejecutivo del distrito de mejoramiento comercial (BID, por sus siglas en inglés) de 3rd Avenue.

Sorin explicó que muchos de los negocios en el Bronx son negocios familiares y además de los restaurantes, los sectores que vieron grandes reducciones fueron los pequeños minoristas, las tiendas de teléfonos independientes, las tiendas de artículos de belleza y las pequeñas tiendas de ropa.

Incluso dentro del Bronx hay zonas que han visto mayores impactos económicos que otras. Por ejemplo, Little Italy se ha mantenido y ahora está floreciendo. Por otro lado, las zonas más afectadas son los restaurantes y bares de los alrededores del estadio de los Yankees, los negocios en la vía de River Road, el área de White Plains y East Tremont, la zona de la calle 138 Este y algunas áreas en Fordham Road.

“Nuestras necesidades son diferentes a las de otros condados”, señala Sorin, “y además se necesita más atención en áreas donde no hay distrito de mejoramiento comercial (BID, por sus siglas en inglés)”.

Una idea que Brady está proponiendo es la creación de una junta de control financiero para que a través de ella los negocios puedan acceder a préstamos de fondos públicos. “Esperar al gobierno federal es terrible, la administración Trump ha enviado el mensaje claro de que no hay ayuda en el camino.”

“Durante todo este tiempo nos dimos cuenta que no necesitamos millones, o una residencia legal para ayudar”, dice Méndez. “Hemos podido ayudar, sin pensar en si vamos a ganar o perder. Salimos a satisfacer a la comunidad y estamos orgullosos”.

En las últimas semanas han estado repartiendo entre 400 y 600 comidas a la hora del almuerzo. Méndez recuerda que cuando decidieron reabrir el restaurante su esposo, Antonio Saavedra, dijo “yo muero en la lucha, yo no muero agachado”.

Si usted quiere ayudar a La Morada en su tarea de repartir comidas a través de su comedor comunitario, puede donar directamente en su GoFundMe page.

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