El pasado 9 de febrero el presidente Biden anunció el programa de vacunación para los centros de salud comunitarios (FQHC por sus siglas en inglés) el cual incluye a trabajadores del campo pero el gobernador aún no los incluye en la fase de vacunación.

Doug Kerr, Michael Appleton/Mayoral Photo Office, Matt Johnson, Darren McGee/Office of the Governor

Los trabajadores agrícolas y sus aliados han estado presionando desde enero para que se los incluya en las primeras fases del programa de vacunación del estado, pero las llamadas se han vuelto más urgentes desde que el presidente Biden anunció que estos trabajadores están incluidos en las vacunas que los centros de salud calificados federales pueden proporcionar.

Si le preguntas a Luís Jiménez cómo se siente luego de que aún no incluyan a los trabajadores del campo en la fase de vacunación del estado de Nueva York, posiblemente dirá que los trabajadores del campo son trabajadores esenciales de tercera categoría.


Para Jiménez, quien trabaja en una granja lechera al norte del estado de Nueva York, el hecho que no se haya incluido a estos trabajadores no es una sorpresa. Lo ilustra con una corta historia. “Recientemente el patrón salió positivo [al Coronavirus], avisó a su familia y ellos se hicieron pruebas. En el rancho le dijo a los trabajadores americanos que se hicieron pruebas pero a los demás no. No nos sugirió hacérnosla”, dice Jiménez por teléfono entrecortado por el mugir de las vacas de la lechería.

“Yo me hice la prueba porque tengo mis hijos, pero la manera como él se comportó tiene mucho que decir”, dice Jiménez con un dejo de decepción, pero sin sorpresa.

El pasado 9 de febrero el presidente Biden anunció el programa de vacunación para los centros de salud comunitarios (FQHC por sus siglas en inglés) “que proporcionará más vacunas para los centros de salud comunitarios que están llegando a nuestras comunidades desatendidas y más vulnerables”, dice el comunicado de la Casa Blanca. Estas vacunas se sumarían a la actual asignación de vacunas al estado de Nueva York y como parte de la categoría definida por Health Resources & Services Administration (HRSA por sus siglas en inglés) como “población vulnerable” se encuentran los trabajadores del campo que explícitamente los llama “trabajadores agrícolas migrantes/estacionales”, porque hay algunos de ellos que trabajan por temporadas.

El programa nacional de FQHC estaba programado para comenzar la semana del 15 de febrero, asignando aproximadamente un millón de dosis a centros de salud seleccionados en todo el país durante la fase inicial del programa, según la Casa Blanca. No está claro cuántas dosis se destinarán específicamente a Nueva York en el marco del programa, pero algunos FQHC locales dicen que ya enviaron la solicitud directa con un número específico de vacunas.

Sin embargo no se sabe cuándo esas dosis podrán llegar a los trabajadores agrícolas de Nueva York, uno de los grupos vulnerables a los que se dirige específicamente la iniciativa. Los trabajadores agrícolas están incluidos en la lista de grupos prioritarios de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para la actual fase 1B de vacunación, “pero no en las prioridades identificadas por el gobernador del estado de Nueva York”, destaca Mary Jo Dudley, directora del Programa de Trabajadores Agrícolas de la Universidad de Cornell.

City Limits preguntó tanto a la oficina del gobernador Andrew Cuomo como al Departamento de Salud del estado cuándo espera Nueva York ampliar la elegibilidad de la vacuna a los trabajadores agrícolas, pero no recibió ninguna respuesta.

“Estamos atrapados en este dilema”, dice Anne Nolon, directora ejecutiva de Sun River Health, uno de los mayores centros de salud comunitarios con 43 centros en el valle del Hudson, la ciudad de Nueva York y Long Island. Son uno de los siete FQHC elegidos por el gobierno federal para ser incluidos en la segunda cohorte del programa, añade. En total hay 21 FQHC seleccionados para el programa federal: 14 en la ciudad y los demás en el norte del estado, según Nolon.

Los FQHC contactados por City Limits tampoco saben cuándo se incluirá a los trabajadores agrícolas en la fase de vacunación. City Limits contactó tanto a la oficina del gobernador como al Departamento de Salud del estado para preguntar cuándo se incluiría a los trabajadores del campo pero no recibió respuesta.

“Las prioridades del estado surtirán efecto”, advierte Nolon. Sun River Health completará el proceso de solicitud de 3.300 dosis de vacunas para el programa federal en los próximos dos días, añade Nolon. Tienen previsto recibirlas en marzo, pero para inocular a los trabajadores agrícolas o a otras poblaciones vulnerables como pacientes con dominio limitado del idioma (LEP por sus siglas en inglés), dicho grupo debe formar parte de la fase de vacunación estatal.

Algunos trabajadores agrícolas con comorbilidades y enfermedades subyacentes incluidos en la última extensión del estado se han vacunado, pero según el programa federal, todos ellos ya deberían ser elegibles.

Dudley, quien también forma parte de la junta directiva del Finger Lakes Community Health Center —otro de los centros comunitarios que opera en las zonas rurales del estado de Nueva York—, afirma que el centro también fue seleccionado para recibir vacunas en el marco del programa federal, ya ha presentado su solicitud y ahora solo está esperando que se incluya a los trabajadores agrícolas en la fase de vacunación de Nueva York.

“Estos centros de salud son conocidos y gozan de la confianza de los trabajadores agrícolas, tienen la competencia cultural y las habilidades lingüísticas necesarias para que la distribución de las vacunas sea un éxito”, dice Dudley.

Una vez que se les incluya en la vacunación, su plan consistiría no solo en vacunar en los centros de salud comunitarios sino además en los lugares de trabajo como las granjas y las plantas de procesamiento. “Las clínicas están preparadas para ir a las granjas con unidades móviles con equipos de refrigeración para mantener las vacunas a la temperatura necesaria para administrarlas (similar a las clínicas contra la gripe estacional que han dirigido durante más de 20 años)”, dice Dudley.

Centros comunitarios como Sun River Health Center, cuenta con tres de estas unidades móviles. La industria sabe que en las partes más rurales del estado la estrategia debe ser llevar la vacuna hasta allí. La Northeast Dairy Foods Association, New York Farm Bureau y otras organizaciones agrícolas están trabajando para que se escuche este tipo de preocupaciones de la industria agrícola y alimentaria.

“Sólo en Nueva York, la industria de procesamiento y fabricación de productos lácteos mantiene aproximadamente más de 63.000 puestos de trabajo (estos son en las instalaciones de procesamiento/fabricación, no en las granjas)”, señala Alex Walsh, vicepresidente de asuntos normativos de la Northeast Dairy Foods Association.

Eliminados de la lista de vacunación

No solo los centros de salud comunitarios están preparados para iniciar las vacunación, la industria ha estado presionando por meses para que se incluya a los trabajadores del campo en la fase 1B del estado.

En diciembre de 2020 el gobernador Andrew Cuomo publicó un calendario de vacunación para varias poblaciones y determinaba en qué lugar de la fila se encontraban para recibir la vacuna cuando estuviera disponible.

En un primer momento los trabajadores agrícolas y de procesamiento de alimentos no estaban claramente definidos en ninguna de las fases propuesta por el estado. “La Northeast Dairy Foods Association presionó al gobernador Cuomo, a los Departamentos estatales de Salud y de Agricultura y Mercados, así como a los legisladores estatales para que incluyeran a los empleados de la agricultura y del procesamiento de alimentos en la fase más temprana posible”, responde Walsh por correo electrónico.

Así que por un tiempo, el estado de Nueva York estuvo de acuerdo e incluyó a los trabajadores del campo en la fase 1B del calendario de vacunación, previsto para comenzar el 11 de enero, pero una decisión de última hora del gobernador Andrew Cuomo los dejó fuera de esta fase de vacunación. City Limits también preguntó a la oficina del gobernador para saber más sobre este cambio pero no recibió respuesta.

En ese momento se argumentó que debido a la falta de suministros, Nueva York, así como muchos otros estados, no estaban recibiendo la cantidad suficiente de dosis de la vacuna y/o con la rapidez que esperaban y eso llevó a la expulsión de los agricultores de la lista.

“Todos estamos frustrados por el proceso de esperar a que las vacunas estén disponibles, y porque fuimos incluidos en la fase 1B y luego eliminados y ahora vemos que se añaden otros grupos a la lista de elegibilidad. También entendemos que este es un momento difícil y que simplemente tenemos que ser pacientes. Las industrias agrícolas y de procesamiento de alimentos están ansiosas por ser inoculadas”, escribe Walsh.

Desde entonces la industria, centros de salud comunitarios de salud y organizaciones de trabajadores agrícolas han presionado para que se incluya a los trabajadores del campo y de procesamiento de alimentos, pero aún no se ha logrado nada.

“NYFB [New York Farm Bureau] también ha hecho de la vacunación de los trabajadores agrícolas una prioridad para nuestra organización y está animando a sus miembros a enviar mensajes al Departamento de Salud del Estado de Nueva York pidiendo que los empleados sean incluidos en la fase 1B”, responde por correo electrónico Steve Ammerman, director de comunicaciones de la organización.

El pasado 12 de febrero, funcionarios del gobierno estatal se reunieron con representantes de siete organizaciones pero allí tampoco se dio a conocer una fecha posible para iniciar la vacunación para trabajadores agrícolas.

Luis Jiménez, quien además de trabajar en una lechería es también el presidente de la organización Alianza Agrícola, dice que “una de las razones por las cuales seguimos excluidos del plan para las vacunas, aún sabiendo ellos [gobierno estatal] que los trabajadores agrícolas son esenciales, es que no tenemos representación en las negociaciones”, dice refiriéndose a la reunión entre funcionarios y organizaciones a la cual su organización que es liderada y conformada por trabajadores agrícolas no fue invitada.

Jiménez siente que él es visto como un trabajador esencial de tercera categoría en el lugar de trabajo, y no siente que su vida sea una prioridad para el patrón, y así también se siente luego de saber que la salud y protección de los trabajadores agrícolas no está en la lista de prioridad para vacunación del estado de Nueva York.

“La conclusión que llegamos, es que es lo mismo de siempre, les vale”, dice Jiménez.