Varios votantes se mostraron sorprendidos al llegar al centro de votación en Greater Ridgewood Youth Council en Ridgewood, Queens, y recibir la noticia de que debían votar en otro lugar cuando anteriormente habían votado allí.

Daniel Santiago

Kristern Bacorn dentro de la esuela primaria 153, en la calle 146 y la avenida Amsterdam con su mascota de servicio “Boney Maroney”.

Durante la jornada de votación en Queens, varios votantes se mostraron sorprendidos al llegar al centro de votación y recibir la noticia de que debían votar en otro lugar cuando anteriormente habían votado allí, en Greater Ridgewood Youth Council en Ridgewood, Queens.

Connie Martínez ha votado en este sitio durante 15 años pero esta vez tuvo que cambiar luego de que un funcionario le informara que debía votar en un nuevo lugar: la escuela pública número 68, cuatro cuadras al sureste.

“Algunas personas se regresarían a sus casas”, dijo la jubilada Martínez quien vive en el área, sin embargo, “si me enviaran a otro lugar, no iría”.

Joan Hoffmann, coordinadora del puesto de votación en el Greater Ridgewood Youth Council, explicó que varios votantes fueron redirigidos en la mañana y que la decisión probablemente fue de la Junta Electoral de Queens.

“Creo que todos deberían haber recibido notificaciones, pero no lo sé”, dijo Hoffman sobre los votantes reasignados. Dijo que no puede asegurar cuántas personas fueron reasignadas en total, aunque sí dijo que tuvo 3 mesas de votación menos este año con relación a años anteriores.

“Lo siento por ellos porque algunos son personas mayores”, agregó Hoffman.

Otra votante redirigida fue Amira Hageb, asistente médica de 26 años quien dijo que siempre había votado allí, “así que pensé que sería lo mismo, por eso simplemente no verificamos”, dijo.

Otros, como la inspectora Silvia Lara, una funcionaria en el centro de votación, dijo que había recibido por correo una notificación del cambio en su sitio de votación. Martínez, por otro lado,  dice no estar segura de si recibió un aviso previo ya que “a veces simplemente boto el correo porque creo que es correo basura”, dijo ella.

En la escuela Renaissance Charter School uno de los cuatro escáners no funcionó desde que se abrieron las votaciones hasta las 11 de la mañana, cuando City Limits fue a otro centro de votación.

“Teníamos una o dos faltas de personal, pero lo arreglamos”, dijo Hernando Pachon, coordinador del centro de votación. Pachon además señaló que esta vez contaron con 23 trabajadores y no estuvieron cortos de personal como sí ocurrió durante las últimas elecciones.

Hasta las 10 de la mañana, alrededor de 110 personas había votado y varios de los votantes expresaron su preocupación por temas como educación.

“Soy madre de una niña de cinco años y después de este año pasado de aprendizaje remoto y la pandemia, siento que priorizar la educación y obtener más dinero en las escuelas y proteger a nuestros maestros es enorme”, aseguró Rachel Bauder.

Beatriz Navarro, por ejemplo, vinculó salud y vivienda y dijo que esperaba “que todos puedan tener seguro médico, y el bienestar de la vivienda, para que sea asequible para toda la gente, y puedan tener rentas razonables”.

El candidato al concejo por este distrito, Shekar Krishna, se refirió a la necesidad de progeteger a los inquilinos, desarrollar programas bilingües y “tener centros comunitarios para los jóvenes y mayores”, dijo.


Accesibilidad y seguridad en Harlem

Ethel Carter, de 69 años, cree que se debe votar porque es un deber, así que mientras se recupera de una reciente operación en la cintura fue a votar usando una silla de ruedas motorizada. 

A pesar de que el centro de votación del centro de educación Terence D. Tolbert en West Harlem no tenía mesas listas para recibirla, los funcionarios del centro de votación prepararon una mesa para que ella pudiera firmar y luego pasar a la máquina de votación accesible (BDM por sus siglas en inglés) para que marcara su voto.

“Mi experiencia fue muy buena, muy cómoda y las personas trabajando fueron de mucha ayuda”, dijo.

Entre los funcionarios del centro de votación de la escuela pública 153 estaba Kristern Bacorn, quien se estrenaba trabajando en unas elecciones y lo hacía en conjunto con “Boney Maroney” su mascota de servicio quien la ayuda a tener mejor equilibrio. 

Bacorn, de 66 años, dice que “el espacio alrededor de este centro es suficiente para que ambas podamos caminar”.

Jeffrey Williams, quien utiliza una silla de ruedas dice que ha vivido tanto la perspectiva del votante como la del trabajador en elecciones. Para él, trabajar en las elecciones le ha dado una mejor perspectiva sobre lo que conlleva realizar estos eventos públicos y dice que “estar de este lado me ha servido de mucho y me ha abierto los ojos a cuan positivo puede ser la experiencia para personas con discapacidades”.

Varios votantes del área concordaron en señalar que el tema de la seguridad era primordial para elegir el siguiente alcalde. Luís Pérez, de 62 años, cree que existe una tensa relación entre el alcalde Bill de Blasio y el departamento de policía.

“Estamos buscando un nuevo alcalde, como [el candidato demócrata a la alcaldía Eric] Adams, que represente a la policía y nos represente a nosotros, la ciudadania”, dijo Pérez, quien vive en Hamilton Heights.

Ana Martínez, de 48 años, cree que la seguridad es tan importante como combatir la pobreza. Martínez, trabaja como intérprete en el mismo sitio donde Romero votó y cree que Adams es el candidato. “Hay mucha pobreza en el país, y mucha delincuencia. Necesitamos una persona que nos asista con firmeza y responsabilidad. Que no se deje dormido en los laureles”.

“Que no solo todo quede en promesa. Que se cumpla”.

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