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Desde que Trump volvió al mando en 2025, cientos de familias inmigrantes de la ciudad han firmado formularios de designación de tutores sustitutos legales para garantizar que sus hijos cuenten con un adulto que cuide de ellos en caso de que los padres sean detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés).

Este artículo se publicó originalmente en inglés el 8 de julio. Traducido por Daniel Parra. Read the English version here.
Los viernes, María Mercado, de 65 años, cuida de las dos hijas de unas amigas suyas, que la consideran su “madrina”.
Los padres de las niñas —inmigrantes indocumentados que viven en Harlem— la han designado tutora sustituta legal (standby guardian), lo que le otorgaría derechos de custodia y cuidado en caso de que les ocurriera algo.
Es un papel que Mercado —activista desde hace más de dos décadas y miembro del Movimiento por la Justicia en El Barrio— ha desempeñado para otras cuatro familias de inmigrantes de la ciudad de Nueva York en los últimos años. En todos los casos, los padres temían lo mismo: que las autoridades de inmigración los detuvieran y que sus hijos se quedaran sin nadie que velara por ellos.
“Yo fui solidaria con todas estas familias”, dijo Mercado durante una entrevista reciente, su brazo en cabestrillo tras haber sido atropellada por una scooter hace unas semanas. “Gracias a Dios, a las familias a las que protegí, los padres nunca los agarró migración, nunca se los llevó, así que no hubo necesidad”.
Desde el inicio de su segundo mandato el año pasado, la administración Trump ha intensificado sus medidas de control migratorio, y los agentes se han centrado especialmente en los neoyorquinos latinos, dicen los defensores de los derechos de los inmigrantes. En medio de esto, las familias afectadas se enfrentan a la angustiosa decisión de elegir quién podría cuidar de sus hijos en caso de arresto, detención, o deportación, y proporcionarles estabilidad durante una traumática separación familiar.
Los proveedores de servicios jurídicos locales que ayudan a las familias inmigrantes a prepararse para este tipo de situaciones —como crear un kit de emergencia en caso de que se detenga a uno de los padres— afirman que han observado un aumento en el número de personas que designan a un tutor.
El New York Legal Assistance Group (NYLAG por sus siglas en inglés) ha recibido 194 llamadas a su línea de atención sobre tutores legales desde su puesta en marcha en enero de 2025. La organización también ha organizado decenas de talleres para explicar en qué consiste la designación de tutor sustituto legal, ha formado a más de 200 abogados que prestan sus servicios de forma gratuita y ha completado 401 formularios de tutor sustituto con las familias desde principios del año pasado.
“Una de las cosas más difíciles es hablar con un padre o una madre para explicarle que tiene que rellenar este formulario”, dijo Luis Mancheno, director de justicia para inmigrantes de Legal Services NYC, organización que ha ayudado a unas 100 familias de la zona a completar sus designaciones.

‘Con lágrimas en los ojos’
En 2018, cuando cientos de niños migrantes separados de sus familias llegaron a Cayuga Centers, en East Harlem, en el marco de la política fronteriza de “tolerancia cero” del Gobierno de Trump, Nueva York aprobó una ley para modificar la ley del estado para que las familias afectadas por la “separación administrativa” pudieran designar a un tutor de reserva.
La enmienda permite a los padres que temen medidas de inmigración (como arresto, detención, o deportación) designar legalmente a un adulto de confianza para que cuide de sus hijos, sin renunciar a sus derechos parentales.
En 2019, Mercado, junto con el Movimiento por la Justicia en El Barrio, una organización comunitaria dirigida por mujeres con sede en East Harlem, comenzó a organizar talleres públicos para ayudar a las familias inmigrantes a comprender la nueva disposición.
“El sentimiento más fuerte que se respira en la sala es una sensación de alivio”, explicó Julie Babayeva, abogada supervisora de la Unidad LegalHealth de NYLAG. “Porque las familias inmigrantes tienen ahora mismo muy poco control sobre lo que les sucede, y hay tanto miedo a que ICE las detenga en la calle o a que las arresten en sus próximas citas programadas o en las visitas de control con Inmigración, a las que antes nunca temían acudir, ya que eran realmente rutinarias”.
Mercado se convirtió en una de las primeras tutoras de la ciudad durante el primer mandato de Trump, cuando sus amigos —inmigrantes indocumentados de México con tres hijas estadounidenses, de las que se ocupa una vez a la semana— firmaron el formulario de designación.
“Los padres, con lágrimas en los ojos, firmaban”, recordó Mercado al evocar aquella escena. “Esos momentos fueron muy duros”.
No hay límite en el número de familias a las cuales una persona puede actuar como tutor, y los abogados señalan que no es habitual que alguien lo haga en múltiples ocasiones, como en el caso de Mercado.
Cuando los padres firman, otorgan al tutor la autoridad sobre sus hijos sin renunciar a sus derechos parentales. Ese es uno de los conceptos erróneos más comunes, explicó Babayeva. Rellenar el formulario solo sirve para designar al tutor, y los padres pueden revocar dicha designación en cualquier momento.
Además, la tutela sólo se activa cuando se produce un “hecho desencadenante” y uno de los padres queda separado de su hijo. Si esto ocurriera, en los dos primeros meses, el tutor debería solicitar la tutela oficial ante un tribunal para que el acuerdo siga vigente. De lo contrario, su poder de decisión finaliza al cabo de 60 días.
Aunque los servicios de asistencia jurídica ayudan con los trámites, desconocen cuántos tutores han asumido esta función, lo que dificulta evaluar su uso hasta la fecha en la ciudad. El Sistema Judicial Unificado del estado de Nueva York no facilitó información sobre cuántos formularios de tutela de reserva se han activado o denegado en los últimos años.
Babayeva explicó que uno de los retos a la hora de hacer un seguimiento de estos casos es que algunos tutores utilizan el formulario únicamente dentro del plazo de 60 días. Por ejemplo, un tutor podría hacer uso de su autoridad para reunir a un menor con un progenitor deportado, por lo que, en última instancia, no necesitaría solicitar la custodia continuada.

Un desconocido de confianza
Como madre soltera, Mercado afirmó que se identificaba con las familias inmigrantes que se preguntan qué pasaría con sus hijos si ICE las detuviera.
Si los padres son detenidos y no han designado a un tutor, los familiares o amigos cercanos aún pueden acudir al Juzgado de Familia y presentar una designación de tutor. Sin embargo, sin un documento firmado, no hay constancia clara de los deseos de los padres, explicaron los abogados.
Esto puede complicar las cosas y dificultar que el juez decida quién debe hacerse cargo del menor, además de aumentar la probabilidad de que acabe en foster care, aunque solo sea por un breve periodo de tiempo, mientras el sistema determina quién puede llevárselo legalmente a casa.
Aunque muchos inmigrantes indocumentados que llevan mucho tiempo viviendo en el país tienen familiares cercanos, muchos de los recién llegados suelen carecer de esas redes de apoyo.
Así fue como Mercado se convirtió en la tutora de reserva de otras cuatro familias. En esos casos, los padres la encontraron tras asistir a las reuniones que ella y el Movimiento por la Justicia en El Barrio organizaban y, movidos por la desesperación y el miedo, le confiaron a sus hijos para que los cuidara.
“Les puedo jurar ante Dios, ante una Biblia, que yo no voy a maltratar a sus hijos, para que ustedes estén tranquilos. Y cualquier cosa que les pase, yo les voy a estar llamando a donde ustedes estén, para que ustedes estén seguros con sus hijos”, recuerda Mercado que les decía a estos padres para tranquilizarlos. Los padres se negaron a hablar para este reportaje por motivos de privacidad.
“Al comienzo fue difícil, pero después ya agarramos como confianza”, recuerda Mercado. “Se sienten como liberados de ese peso que tienen en su corazón por sus hijos, porque nadie quiere dejar a sus hijos en manos extrañas. Pero después de un tiempo, nos hicimos más amigos: yo los visitaba, ellos me visitaban y se fue haciendo la amistad”.
En Nueva York, la designación de un tutor sustituto se remonta al punto álgido de la crisis del sida en 1992, cuando ayudó a los padres enfermos a designar un tutor para sus hijos en caso de que quedaran incapacitados o fallecieran.
Recientemente, el personal de NYLAG ayudó a una madre indocumentada, a la que le acaban de diagnosticar un tumor cerebral, a completar el formulario para sus dos hijos nacidos en el extranjero, mientras su capacidad cognitiva se iba deteriorando.
Tanto Mancheno como Danielle Hunter, del proyecto de designación de un tutor sustituto de NYLAG, destacaron la vulnerabilidad de los padres inmigrantes cabeza de hogar que carecen de apoyo familiar.
“Cuando eres madre o padre cabeza de hogar, sabes que el siguiente en la lista para cuidar de tus hijos es el Estado. Por eso, para evitarlo, los padres deben sin duda rellenar uno de estos formularios y seguir estos trámites para asegurarse de que no sea el Estado quien se lleve a sus hijos, sino alguien en quien confíen”, dijo Mancheno.
Desde 2025, casi una cuarta parte de los interesados eran familias con un solo padre cabeza de familia, dijo NYLAG.
“Nos acercamos a ellas con mucha empatía, con mucho cariño y entendiendo que es algo difícil incluso de imaginar que le pueda pasar a tu familia”, afirmó Babayeva.
Los abogados y Mercado explicaron que, tras la firma, las familias suelen expresar lo agradecidas que están de contar con un plan, lo que, en cierta medida, alivia parte del creciente miedo y la incertidumbre que han ensombrecido a las comunidades de inmigrantes en medio de la campaña de represión federal.
“Me dicen que yo soy su segunda madre, así me llaman”, dijo Mercado, refiriéndose a los niños a los que ha conocido a lo largo de los años. “Que soy la abuelita”.
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