Share This Article
“Lo que están haciendo es como una incursión. Van por las calles deambulando y parando a personas de origen latino”, afirmó Paige Austin, abogada de Make the Road New York, una de las varias organizaciones que presentaron el jueves una demanda en nombre de los neoyorquinos a los que agentes federales de inmigración han parado o detenido.

Este artículo se publicó originalmente en inglés el 10 de abril. Traducido por Daniel Parra. Read the English version here.
Hace dos meses, alrededor de las 6:15 p. m., un hombre identificado en los documentos judiciales con las iniciales A.M.C. intentaba entrar en su edificio en Bushwick, Brooklyn, tras regresar del trabajo, cuando unos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) se le acercaron y lo detuvieron.
El 30 de noviembre de 2025, otro hombre identificado como X.P.F. se encontraba en una tienda de delicatessen en Jackson Heights, Queens, cuando dos agentes entraron corriendo, lo agarraron y lo detuvieron sin hacerle ninguna pregunta.
¿Qué tienen en común estos casos? Las personas detenidas eran latinas y, según una demanda presentada el jueves, fueron objeto de discriminación racial por parte de ICE, detenidas sin motivo y arrestadas sin orden judicial. Los dos hombres se encuentran entre los ocho de la demanda colectiva presentada contra el ICE por Legal Aid Society, la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, Make the Road NY y otras organizaciones.
En la demanda, los abogados sostienen que las detenciones violaron el derecho al debido proceso y la Cuarta Enmienda, que protege a las personas contra registros e incautaciones injustificados, así como la normativa sobre detención de ICE, que exige a los agentes disponer de «causa probable de que una persona se encuentre en Estados Unidos de forma ilegal y de que sea probable que huya antes de que se pueda obtener una orden judicial, antes de proceder a una detención sin orden judicial», según la demanda.
X.P.F. lleva casi 30 años viviendo en Estados Unidos, es el principal cuidador y sostén de su familia, y sigue detenido a pesar de los esfuerzos legales en curso, dijo Paige Austin, abogada del grupo de defensa de los inmigrantes Make the Road New York.
“[Su familia] se enteró de lo que había pasado porque él no volvió a casa», explicó Austin. “No sabían dónde estaba, y su hijastra salió a la calle a buscarlo, y un vendedor ambulante le dijo que [ICE] se había llevado a su padre”.
Ni ICE ni el Departamento de Seguridad Nacional respondieron el jueves a una solicitud de comentarios.
Solo durante el primer año del segundo mandato de Trump, los agentes de ICE llevaron a cabo 811 detenciones “colaterales” —personas que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado—, según un análisis de The City. Nueva York también ha sido escenario de detenciones masivas de inmigrantes y redadas a gran escala en zonas comerciales.
“Yo diría que la gran mayoría de las personas que hemos visto, y de las que hablamos en esta demanda, no son colaterales en ese sentido, porque no había nadie cerca que fuera el objetivo de la redada”, señaló Austin.
“Lo que están haciendo es como una incursión. Están en las calles deambulando, deteniendo a personas que son latinas”, añadió.
Esto también está ocurriendo fuera de la ciudad, según la demanda. Desde Búfalo hasta la ciudad de Nueva York, también se ha producido un aumento de las medidas de control de inmigración, y la demanda describe cómo las comunidades de inmigrantes y latinas “viven en un estado de asedio”.
“Los demandantes están limitando el tiempo que pasan fuera de sus hogares y se sienten ansiosos y nerviosos al salir a la calle”, afirmó Hasan Shafiqullah, abogado supervisor de The Legal Aid Society, por correo electrónico.
“Algunos han dejado de ir a la iglesia tras enterarse de las detenciones de ICE cerca de los templos. Otros simplemente van y vienen directamente del trabajo. Algunos de los que fueron detenidos en los supermercados cercanos ahora compran más lejos, en tiendas donde no ha habido (que ellos sepan) detenciones de ICE”, añadió.
En el oeste de Nueva York, la demanda describe la historia de F.R.P., quien, mientras estuvo bajo custodia, no recibió medicación para tratar su tiroides y, cuando pidió agua, supuestamente le dijeron que “bebiera del inodoro”.
Desde la detención de X.P.F., su hija ha asumido el papel de sostén de la familia, según Austin.
“Necesita más horas de trabajo para intentar mantenerlos, pero eso significa que no tiene a nadie que cuide de su hija, y que no hay nadie que lleve a su madre a las citas médicas”, explicó. “Así que esto ha supuesto una enorme carga para la familia”.
Para ponerse en contacto con el reportero de esta noticia, escriba a [email protected]. Para ponerse en contacto con la editora, escriba a [email protected].
