El total comúnmente citado por los funcionarios de la ciudad no incluye a miles de personas que se alojan en refugios administrados por organismos distintos al Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS), dejando por fuera a más del 15 por ciento de la población real.

Shelter beds in the Bronx

Adi Talwar

An 80-bed SafeHaven shelter for street homeless New Yorkers in The Bronx.

Este artículo apareció originalmente en inglés el 21 de junio de 2022. Traducido por Daniel Parra. Read the English version here.

Durante años, los políticos, los periodistas y los neoyorquinos de a pie han utilizado un censo diario publicado por un único organismo municipal para calibrar la magnitud de la crisis de las personas sin hogar en la ciudad. El 16 de junio, el día que se publicó el más reciente informe del Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS por sus siglas en inglés), había 46.543 personas alojadas en albergues para adultos y familias.


Pero la cifra real es mucho mayor: miles de personas alojadas en refugios de la ciudad gestionados por otras entidades —así como algunas instalaciones administradas por el DHS— no se contabilizan, lo que provoca un déficit de financiación y lagunas en las políticas para las víctimas de la violencia doméstica, los jóvenes que experimentan la falta de hogar y los neoyorquinos que llegan de la calle, dicen los defensores. Los datos recopilados por City Limits muestran que más del 15 por ciento de la población de los albergues queda excluida de la cifra que se anuncia como censo diario de personas sin hogar.

El Concejo de la ciudad está considerando ahora un paquete legislativo que podría revisar las normas de información del censo de personas sin hogar y obligar a los organismos municipales a hacer público el verdadero número de personas que se alojan en los albergues de la ciudad y que salen de ellos. El nuevo plan de vivienda del alcalde Eric Adams también reconoce la necesidad de establecer un sistema de seguimiento que recoja el censo completo.

“Con demasiada frecuencia el gobierno ha intentado hacerse el listo con estas cifras y no reconocer la realidad de nuestro problema de las personas sin hogar”, dijo la directora de vivienda, Jessica Katz, en una conferencia de prensa el 14 de junio. “Siempre hemos mirado hacia otro lado y lo hemos escondido bajo la alfombra, hasta ahora”.

A pesar de ello, la versión actual del proyecto de ley de seguimiento del Concejo, presentado por la presidenta del comité de bienestar general, Diana Ayala, no entraría en vigor hasta dentro de dos años, un compromiso con los funcionarios de la administración que se han resistido a un censo preciso de personas sin hogar, según personas familiarizadas con las negociaciones.

Un portavoz de la alcaldía dijo que el alcalde está revisando la legislación. Ayala no proporcionó una respuesta para esta historia.

Las personas sin hogar y sus defensores afirman que la norma debería entrar en vigor inmediatamente porque el censo inadecuado tiene consecuencias políticas reales.

“Desde el punto de vista del sentido común, no tiene sentido que la ciudad no haga un seguimiento o diga que no es capaz de contar a todos los que duermen en los refugios”, dijo Gabriela Sandoval Requena, analista de políticas de New Destiny Housing, una organización que construye viviendas de apoyo para las víctimas de la violencia doméstica.

Hay más de 3.000 personas alojadas en refugios de violencia doméstica cada día, según los registros obtenidos por City Limits a través de solicitudes de la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Law o FOIL por sus siglas en inglés). Cuando el Concejo y el alcalde Bill de Blasio promulgaron una ley de 2019 que obligaba a los constructores a reservar el 15 por ciento de las viviendas para las personas sin hogar en los nuevos edificios de apartamentos financiados por la ciudad, el programa dejó fuera a las personas en refugios de violencia doméstica y se aplicó solo a las personas que se alojan en ciertas instalaciones del DHS.

El estado actual del censo “se traduce en una mala asignación de recursos por parte de los responsables políticos”, dijo Sandoval Requena.

Además de las personas que se alojan en refugios contra la violencia doméstica administrados por la Administración de Recursos Humanos (HRA por sus siglas en inglés), el recuento “oficial” publicado por el DHS deja fuera a las personas que se encuentran en viviendas de transición supervisadas por la HIV/AIDS Services Administration (HASA por sus siglas en inglés), también a los jóvenes que se encuentran en refugios contratados por el Departamento de Desarrollo de la Juventud y la Comunidad (DYCD por sus siglas en inglés), aquellos en instalaciones temporales para personas desplazadas gestionadas por el Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda de la Ciudad de Nueva York (HPD por sus siglas en inglés) y algunos miles más en albergues especializados del DHS para neoyorquinos que abandonan la calle.

Desde el 1 de enero, City Limits ha estado elaborando un censo diario más completo que incluye las instalaciones que quedaron fuera del recuento diario del DHS después de que un proyecto de ley de información precisa muriera en el comité del Concejo el año pasado. Esa medida se enfrentó a una fuerte resistencia por parte de la administración de Blasio, sobre todo debido a la perspectiva: ¿Por qué debería una administración informar de un censo más completo –y con cifras más altas– cuando los últimos alcaldes consiguieron publicar solo una parte de la imagen real?

La legislación de presentación de informes, junto con dos proyectos de ley relacionados para realizar un seguimiento de los movimientos fuera de los refugios del DHS y las tasas de uso de vales CityFHEPS, son esenciales para ver lo que funciona, lo que no y lo que las comunidades necesitan más fondos y apoyo, dijo Lyndon Hernández, un padre anteriormente sin hogar que pasó por los sistemas del DHS y DYCD.

“El proyecto de ley del censo es importante porque necesitamos hacer un seguimiento de lo que le sucede a un joven cuando sale de la falta de vivienda y actualmente no lo hacemos”, dijo Hernández, un defensor que presentó a Adams en una conferencia de prensa para dar a conocer el plan de vivienda a principios de este mes.

“Tenemos que coger las sobras de lo que hay, lo cual no está bien y no es correcto”, añadió Elizabeth Sutter, otra joven anteriormente sin hogar que aboga por una mejor financiación y servicios.

Las cifras actuales pueden ser difíciles de obtener: aunque la ley local obliga a los organismos de la ciudad a elaborar un recuento mensual (que City Limits ha estado siguiendo) los datos se presentan en un formato confuso sin información sobre los traslados. Ese informe mensual muestra que más de 60.000 neoyorquinos no duplicados pasaron al menos una noche en un refugio de la ciudad cada mes entre noviembre de 2021 y abril de 2022, el período más reciente reportado.

Los totales diarios de varios sistemas de refugio solo están disponibles a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información a cada uno de los organismos municipales correspondientes. Esas cifras ilustran la distribución de los centros de acogida, como los nuevos refugios Safe Havens (Refugios Seguros), o la disminución del número de personas alojadas en camas de estabilización durante los dos primeros meses del año.

Una mirada a los datos del 1 de marzo proporciona una visión más completa de las verdaderas cifras de personas sin hogar. Ese fue el último día en el que City Limits recibió un censo que cubría los refugios de violencia doméstica de la HRA y las camas de estabilización del DHS a través de una solicitud de registros. Esas cifras se suman al recuento “oficial” del DHS de 45.289 personas.

También había 1.338 personas en camas de Safe Haven, 181 pasaban la noche en centros de acogida, 22 en camas ofrecidas por iglesias u otros grupos religiosos, 167 en hoteles para exreclusos y 98 en refugios para veteranos. Además, había 734 camas de estabilización y 3.017 personas en refugios para víctimas de la violencia doméstica.

La red de refugios HASA de la HRA reporta un censo semanal. El 26 de febrero, los datos más recientes compartidos con City Limits, esa cifra era de 2.553 personas.

En total, son 8.110 personas sin censar, alrededor del 15 por ciento del total. Pero eso todavía no tiene en cuenta cientos más en HPD y DYCD refugios —datos que City Limits aún no ha obtenido.

“La falta de vivienda no es solo un sistema, pero cuando creamos una narrativa en torno a un sistema silenciamos las experiencias y las voces de tantas personas que están teniendo esas experiencias fuera del sistema del DHS”, dijo Jamie Powlovich, director ejecutivo de Coalition for Homeless Youth

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